Corrían mediados de Septiembre y camino íbamos Javi y un servidor a disponernos a asistir a uno de los grandes eventos que existen en la Región de Murcia, como es la Feria de Lorca. Si, éramos solo dos, pero para que mas ;)
Allí esperábamos encontrarnos con Rosa, quien muy señorial nos iba a hospedar en un lujoso apartamento céntrico en la ciudad de Lorca.
Llegamos a media tarde y sinceramente, poco tardamos en empezar a tomar Ron, Manzanilla o Rebujito, muchas de las bebidas típicas de allí y conforme el día iba avanzando, todo eso fue degenerando en gafas ralladas, sombreros de todo tipo, por los que incluso éramos capaces de suplicar para conseguir uno, cuando sabíamos que en nuestro sano juicio nos los pondríamos...pero el ambiente impulsaba a ello!
Rosa nos acompañaba, y Sonia y su hermana, en la barra...se ocupaban del resto, la música sonaba, cambíabamos de gafas constantemente por el simple hecho que creíamos que eran mejores que las anteriores ...y con eso podemos decir que todo era perfecto en aquellos días.
Llegó la tarde del segundo día y llegó algo de lo que probablemente nos arrepentiríamos. Una voz dijo "Ala es la olla, nos montamos??" Y otra voz dijo siiiii! Y claro no hacen falta más que dos voces para convencer al resto, que nos vimos "obligados" a tener que disfrutar a desgana de una atracción que por el Speaker que se encargaba de animarla parecía más una carrera de galgos que otra cosa! ^^
Al salir de la atracción, nos encontramos al hermano de Rosa, que iba con su mujer y su hija pequeña. El chico nos pidió que si podíamos montarnos en una atracción con la niña para que no le diera miedo, él ya no estaba para esos trotes...Rosa dijo siii...Javi y yo nos miramos y en nuestro interior sabíamos que estábamos deseando decir que sí, no sin antes hacernos un poco los remolones.
La atracción no era otra que el famoso "Ratón Vacilón" que tantas horas de diversión ha dado tanto a niños como los no tan niños. Todo fue genial aunque me cueste reconocerlo y creo que fue una experiencia que a pesar de estar echa para niños, algo así nos hace sacar siempre al niño que queramos o no todos llevamos dentro :)
La niña sonrió, y sus ojos brillaban como si fuera lo mejor que le hubiera pasado en la vida, y la verdad que ver eso, y ver disfrutar a los niños de cosas como esta, a veces te hace querer volver atrás y sentirte aunque solo sea por momentos..niño otra vez.
Hecho esto, seguimos disfrutando de la Feria, eso sí a nuestra manera. Buena música, buenos amigos y señores extranjeros vendiendo gafas y gorros sin las que sin duda cosas como esta, no serían lo mismo. Fuimos pocos, pero los que fuimos, lo pasamos de manera inmejorable.
Dedicado a la Ciudad de Lorca, porque a pesar de estar pasándolo mal ahora, seguro que con la ayuda de todos, saldrá adelante.
Os dejo una foto de que no hace más que mostrar, las caras de felicidad...que hacen ver que niños, somos todos.
Un abrazo.
Me encanta! :) Te animo a seguir escribiendo.
ResponderEliminarBss!